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Catedral de Chillán.
ALGUNA IDEAS PREVIAS.
La catedral es el Templo Madre de la Diócesis, del cual los otros templos son una representación, recibiendo de él su existencia, validez y sentido.
El nombre "catedral" deriva del hecho que, desde los primeros tiempos de la iglesia, el Obispo preside el "Presbiterios" o Asamblea desde un Sitial o Trono con el nombre de "Cátedra", y entrega desde allí la Palabra de Dios y la fuerza sacramental que vitaliza a su Diócesis o Iglesia local.
ALGO DE HISTORIA SOBRE LA CATEDRAL DE CHILLAN.
Al construir don Martín Ruiz de Gamboa, Gobernador y Capitán General del Reyno de Chile, un fuerte en el asiento de la futura ciudad de Chillán, en 1579, y proceder, el 25 de junio de 1580, a la fundación de la CIUDAD DE SAN BARTOLOME DE GAMBOA -unos tres kilómetros al sur de la actual ciudad de Chillán- se entregó el trazado de la Plaza y el solar para la erección del templo parroquial, el que quedaba bajo la jurisdicción del segundo Obispo de Chile que tenia su Sede en La Imperial (y más tarde en Concepción) y cuyo obispo era Fray Antonio de San Miguel. El primer párroco de San Bartolomé de Chillán fue el religioso mercedario Fray Francisco Ruiz, quien se encontraba en el lugar al fundarse la Ciudad, y permaneció por más de un año como "Cura y Vicario", El 28 de octubre de 1925 la Santa Sede erigió la Diócesis de Chillán, separándola de La Concepción y elevando el Templo parroquial de San Bartolomé a la dignidad de Catedral. La Diócesis de Chillán ha contado, hasta la fecha con seis obispos:
- Dr. Don Martín Rücker Sotomayor (1925 - 1935) - Don Jorge Larraín Cotapos (1937 - 1955) - Don Eladio Vicuña Aránguiz (1955 - 1974) - Don Francisco José Cox Huneeus (1975 - 1981) - Don Alberto Jara Franzoy (1982 - 2006) - Don Carlos Pellegrin Barrera (2006 - a la fecha. )
La antigua "Iglesia Matriz" de chillán -que después de la cuarta fundación de la Ciudad había sido construida en la esquina formada por las calles Libertad y Arauco, precisamente donde hoy se alza la Cruz Monumental- sufrió a través de los tiempos los efectos de los sismos que han afectado a la Ciudad. Ese templo, de cal y ladrillo, así como su torre y la casa parroquial anexa, fueron obra del párroco de la época, el escritor, poeta y periodista don Luis Felipe Contador. En 1928, como consecuencia del terremoto de Talca que también afecto a nuestra Ciudad, la torre sufrió graves deterioros y debió ser reemplazada por otra, construida totalmente de hormigón armado. El 24 de enero de 1939 chillán y siete provincias de Chile fueron arrasadas por un terremoto de enormes proporciones; la antigua Iglesia Matriz fue destruida hasta sus cimientos, como ocurrió con toda la ciudad.
LA CATEDRAL HOY.
El templo que hoy admiramos es creación del arquitecto chileno don Hernán Larrain Errázuriz quien, atendiendo el llamado de su tío, el entonces obispo de Chillán don Jorge Larraín Cotapos, puso su creatividad al servicio de esta Obra, gratuitamente. Al mérito de ellos debemos sumar el impulso decisivo de Monseñor Vicuña, quien llevara a término los trabajos, consagrando la Catedral al servicio de Dios y su Pueblo el 15 de octubre de 1960, y la abnegada y eficiente colaboración de Monseñor Desiderio Medina de la Fuente quien, además, escribió el texto que inspira este esta reseña de nuestra Catedral. La obra gruesa, comenzada en 1939, es enteramente de hormigón armado, para asegurarle resistencia asísmica. Las finas terminaciones llevan los materiales más puros y de mayor belleza: mármol, granito, cobre, aluminio y cristal son testimonio del amor con el que se levantó este templo, con el esfuerzo de los trabajadores y el aporte de muchas personas generosas: el premio está a la vista.
PLANTA INTERIOR.
La disposición de la planta de esta Catedral supera los moldes clásicos, siguiendo una línea moderna: nada de columnas, naves, capillas, torres o campanario. Su interior es una sola y gran nave de veinte metros de ancho por cincuenta y dos metros de longitud y vente metros de altura, con muros dispuestos en línea irregular, gracias al levantamiento en once arcos parabólicos que sostienen la enorme bóveda, confiriéndole un movimiento de esbeltez, soltura y sobriedad. En este sacro recinto el espíritu se recoge en admiración, piedad y meditación, contribuyendo a crear este efecto la iluminación natural que, suave e indirectamente, cae desde la parte más alta de la bóveda, a través de ventanales ubicados en la estructura de los arcos. Esta elevada bóveda parabólica envuelve en su quietud un hondo simbolismo: dos manos alzadas al cielo con sus dedos uniéndose suavemente, en actitud de humilde súplica y ferviente oración
"¿Señor, ten misericordia de tus hijos!"
EL ALTAR, EL PRESBITERIO Y LA CATEDRA.
En la testera de la nave, subiendo una hermosa gradería, está el Presbiterio (lugar de los presbíterios o sacerdotes); en el centro de este plano se levanta, en mármol rojo, el Altar que es, a la vez Ara del Sacrificio y Mesa del Banquete de Dios con su Pueblo; tras el altar se encuentra, adosada al muro frontal y en mármol blanco, la Cátedra o Sitial del Obispo. Sobre la entrada de la Catedral sobresalen, a todo lo ancho de la Nave, las líneas del Coro, ubicado a más de cinco metros de altura sobre el piso. Este Coro alto está ya en desuso, pero sirve para aumentar la capacidad de la Nave en las grandes concentraciones diocesanas. El Obispo Sr. Vicuña Aránguiz, no solo terminó la obra de su antecesor sino que la complementó con tres construcciones anexas: La Capilla del Santísimo Sacramento o del Sagrario; la Cripta o Mausoleo de los Obispos -donde descansan los restos de los Obispos Rücker y Larraín, del Vicario Sr. Medina y Presbítero Vicente Las Casas- y por último se ha construido la Sacristía como obra complementaria de la Catedral.
LA CRUZ MONUMENTAL.
La cruz monumental de treinta y seis metros de altura, fue erigida en memoria de las víctimas del gran terremoto de 1939 que sumió en el dolor a la Ciudad y al País entero. Su carillón anuncia a la Ciudad los acontecimientos importantes, llamando a la oración a todos los hombres de buena voluntad. Sobre la puerta de entrada de la Catedral puede admirarse el Mosaico que representa momentos culminantes en la vida de Jesucristo nuestro Redentor. Nacimiento, Anuncio de la Salvación, pasión y Muerte en la Cruz y su Resurrección triunfante son los motivos que inspiraron al artista señor Rubio Dalmati para crear esta obra.
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